lunes, 25 de junio de 2012

Encuesta friki de la semana: ¿Qué nave espacial es la más chula?

Héroes, villanos, exploradores y viajeros estelares de todo pelaje han plagado nuestras pantallas de cine y televisión de artilugios de todo tipo que generalmente vuelan a velocidades absurdas.
Les propongo un listado (por estricto orden alfabético) con mis quince favoritas, una selección muy subjetiva basada en el diseño de la nave, no en la calidad o la importancia del título en el que aparece. La cantidad de ejemplares presentes en sagas como Star Wars o Star Trek han propiciado que tengan más de una candidatura (y he tenido que hacer un esfuerzo de contención).



Actualización del 2 de julio de 2012:

La nave más votada ha sido El Halcón Milenario (7 votos), seguida por el USS Enterprise (4), Galactica (3), el ave de presa Klingon y el Ala X (2 cada uno) y el Yamato (1). ¡Gracias por participar!

Ala X (Star Wars IV-VI): La montura galáctica de Luke Skywalker y su fiel escudero RD-D2, con capacidad tanto para vuelos interestelares como atmosféricos y gran autonomía. Su nombre proviene de la posición en forma de X que adoptan sus cuatro alas para combatir. Está armado con cañones blaster y torpedos de protón y destaca por su maniobrabilidad (y su enorme parecido a un avión del lejano planeta Tierra).



 Ave de presa klingon (Star Trek III-VI): Crucero ligero  del poderoso imperio klingon, con capacidad de vuelo dentro y fuera de la atmosfera y, sobre todo, un dispositivo de camuflaje que lo dota de relativa invisibilidad. Sus alas adoptan la postura de un águila en picado cuando se disponen a atacar, y está preparado para viajes de larga distancia y, si fuera menester, desplazamientos a siglos pretéritos (Star Trek IV).


Caza Cylon (Battlestar Galactica, remake de 2003): Tambien conocidas como Raiders, estas naves son un híbrido en el que piloto y máquina están literalmente fundidos en una sola entidad, de ahí que su fuselaje tenga el característico rostro de los cylon, con la luz roja parpadeante incluida. Aún así, si fuera necesario, un humano podría introducirse en su pringoso interior y pilotarla, tal y como demostró Kara "Starbuck" Thrace.



 
Caza TIE Imperial (Star Wars IV-VI): El vehículo de combate del Imperio Galáctico, tiene una maniobrabilidad y armamento equiparable al del Ala X rebelde, pero no puede volar dentro de la atmósfera y su escasa autonomía le impide realizar viajes largos, por lo que depende de alguna base o crucero estelar cercano. Su nombre proviene de sus motores gemelos de iones (Twin Ion Engine). En la foto, la variante que pilotaba Darth Vader, pieza única (que para algo era el jefe,con permiso del emperador).



Crucero de las Sombras (Babylon 5, 1994): Otro caso de nave "viva" como la de los Cylon. Son de gran tamaño y destacan por no parecer una máquina, sino un extraño cangrejo insectoide o un ser de pesadilla. Las sombras fueron prácticamente indestructibles para los humanos, hasta que éstos comenzaron a utilizar telépatas en sus naves con los que bloquear y anular la conciencia que gobernaba estas mortíferas embarcaciones.



Cygnus (El abismo negro, 1979): Con esta película Disney quiso apuntarse al éxito de Star Wars, con resultados mediocres, aunque técnicamente impresionantes. La nave del doctor Hans Reinhart, tripulada por humanos carentes de voluntad, es el equivalente espacial a una mansión encantada o un castillo de relato gótico. Tan bella como siniestra.






 Estrella de combate "Galáctica" (Battlestar Galactica, remake de 2003): La nave del almirante Adama, que alberga a los últimos supervivientes tras la destrucción por parte de los cylon de las trece colonias humanas. Este diseño respeta la estructura de la nave original de la serie de 1978, pero con unos perfiles más redondeados y mayor detalle (y más alejado de la estética Star Wars).





Halcón Milenario (Star Wars IV-VI): Que su aspecto de chatarra no les engañe, es una de las naves más veloces del universo conocido... siempre y cuando su propietario Han Solo logre mantenerla a punto. Es un carguero corelliano modificado con dobles fondos y compartimentos secretos, ideal para llevar contrabando.



Nave nodriza (V, 1983): Un icono de los 80, si eres de esa década y te piden que pienses en un platillo volante, seguramente esta sea la imagen que te venga a la cabeza. En la serie nunca demostró poseer alguna característica especial más allá de su descomunal tamaño y capacidad para albergar naves mas pequeñas, pero su impacto visual lo ha llevado a ser imitado/homenajeado por Roland Emmerich en "Independence Day" o Nacho Vigalondo en "Extraterrestre".

Solar Sailer (Tron, 1982): Si fuéramos estrictos, no es una nave espacial propiamente dicha, ya que no está diseñada para volar de un planeta a otro, sino para desplazarse por el interior del peculiar mundo cibernético descrito en esta película de culto. Un vehículo muy veloz que se desplaza sobre un haz de luz, impulsado por enormes velas con forma de mariposa.





Tridente (Ulises 31, 1981): El villano de esta serie de dibujos animados franco-japonesa era el mismísimo dios Poseidón de la mitología griega. Así que sus huestes atacaban al atribulado protagonista en estos mortíferos cazas con la forma del arma de esta deidad. Sutiles, lo que se dice sutiles, no fueron sus diseñadores... (Disculpen la mala calidad de la foto: es, literalmente, la única que he podido lograr)




USS Enterprise (Películas de Star Trek I-VI): Rediseño de la nave de la serie original de los años 60, más grande y sin detalles viejunos como la antena parabólica que coronaba el cilindro principal  (ahora sustituida por una elegante fuente de energía azul). Diseñada para albergar una tripulación numerosa y realizar viajes de larga duración, tanto de investigación como de combate.




Valley Forge (Naves misteriosas, 1972): Esta olvidada cinta de ciencia ficción ecologista dirigida por el mago de los efectos visuales Douglas Trumbull es recordada por estas naves con grandes cúpulas geodésicas que salvaguardaban los últimos restos de vegetación que habían dejado intactos los voraces seres humanos.

Viper (Battlestar Galactica, versión original de 1978): La serie original de televisión era un plagio mal disimulado de Star Wars (de hecho hasta hubo una demanda por parte de George Lucas), así que no es de extrañar que esta nave sea un primo cercano del Ala X. Con todo, sus tres alas y morro alargado le dotan de una personalidad propia y merece un puesto en esta lista de honor.


Yamato (Star Blazers, 1974): Otra locura que sólo podía ser made in Japan: para combatir a los pérfidos extraterrestres que atacan la Tierra, van, cogen un viejo portaaviones de la Segunda Guerra Mundial, le encasquetan un motor espacial y un arma apocalíptica llamada cañón ondular, y hala, ya tenemos nave. ¿Cómo no amar una idea tan absurda?