lunes, 10 de febrero de 2014

El caso Noos según Hitchcock


Iñaki Urdangarin y Cristina de Borbón eran "Un matrimonio original": él, jugador olímpico de balonmano; ella, rubia como buena heroína del Mago del Suspense e infanta de España. Se conocieron en las Olimpiadas y tras un bonito amor estival de "Inocencia y juventud", pronto quedaron "Encadenados" en una televisada ceremonia nupcial. El novio, ahora duque, urdió "La trama" ideal para forrarse cobrando comisiones por servicios inexistentes a costa del prestigio de su cónyuge. Pero aunque Iñaki pensaba que lo suyo era el "Crimen perfecto", pronto sus negocios turbios llamaron demasiado la atención y el vehemente Juez Castro abrió una investigación con la clase de determinación que "Atrapa a un ladrón". 



Su socio delictivo, Diego Torres, oliéndose que el marrón se lo iba a comer él solito, demostró ser "El hombre que sabía demasiado" y orquestó un autentico "Sabotaje" a todo el tinglado revelando correos electrónicos que no solo implicaban al antiguo deportista, sino que arrojaban "La sombra de una duda" sobre su noble esposa.

La "Cortina rasgada" por las revelaciones de Torres dejó al descubierto la verdadera naturaleza del duque. La "Sospecha" aumentó y se vivió un auténtico "Vértigo" mediático lleno de "Frenesí", que atrajo a prácticamente todo "Enviado Especial" que se preciaba a cubrir el día en que ella, "Atormentada" aunque con temple y sin rastro de "Psicosis", fue a declarar.

Había mucho revuelo acerca de si la infanta recorrería esa rampa que, pese a su escasa longitud, resultaba metafóricamente más empinada que  "39 escalones" dada la exposicion pública que suponía. Finalmente, le pudo el "Pánico a la escena" y solamente anduvo a pie su último tramo.

Iñaki hace tiempo que dejó de declararse un "Falso culpable", pero no quiere ser él mismo quien se ponga "La soga" al cuello y por ello aún no ha entonado un "Yo confieso".

Cristina, por su parte, insiste en que no "Recuerda" nada en absoluto. Pero, "Náufragos" de toda credibilidad, son conscientes de que, gracias a lo mucho que han aparecido en "La ventana indiscreta" e inclemente de la prensa, ya para mucha gente, más que los Duques de Palma, son "Los pájaros".