martes, 1 de julio de 2014

"Maléfica": El casting como reclamo

Cuando leí hace algunos meses que Angelina Jolie iba a interpretar a la clásica villana de la versión Disney de La Bella Durmiente, automáticamente pensé lo mismo que la gran mayoría: "¡Es una idea fantástica!". Sin duda, esta es una película directamente concebida desde el departamento de marketing, lo cual no es necesariamente malo; algún ejecutivo pensó que un póster que pusiera "Angelina Jolie es Maléfica" vendería tropecientos millones  de entradas. Y, efectivamente, acertó: la película ha sigo un éxito de taquilla, por lo que el ejecutivo sin duda se ha ganado su bonus. Lástima que, desde el punto de vista artístico, sea un truño. Con clase, pero truño.

Lo más ofensivo de esta versión es que ha hecho una publicidad falsa de su contenido: la Maléfica que sale en esta película, aunque tenga su mismo aspecto, no es la pérfida y escalofriante villana de la versión animada. Se le parece físicamente, pero a la hora de la verdad es un cachito de pan, un corderito, una buena mujer a la que una horrible agresión la lleva a agarrarse un cabreo monumental... que se le pasa pronto, más o menos cuando ve que el objeto de su ira es una niña recién salida de un anuncio de Nenuco.

Así, la película viene a ser un proceso de redención de Maléfica, lo cual es lo peor que se le puede hacer a un villano. Porque a todos nos gustan que los malos sean malos. Cuanto más mejor. Que reciban su merecido, pero que antes se las haga pasar putas al héroe de turno. Y si es irónico, con buenos diálogos y se ríe como Vincent Price, mejor.

Esto de revisar a los villanos parece ser una nueva moda en marcha: ya se anuncia un nuevo Drácula en el que Luke Wilson interpreta a un Vlad el Empalador guapete y heroico que se transforma en vampiro por amor a su familia. ¿Qué será lo siguiente? ¿Un Hannibal Lecter comiendo tofu?

De todos modos, no nos debería extrañar este proceso: cuando una estrella encarna a un villano, los guionistas hacen todo lo posible por arropar su maldad con un mullido colchón de justificaciones que disculpen su iniquidad y salvaguarden la imagen de la estrella. Vamos, que si a esta Maléfica, en lugar de la Jolie la hubiera interpretado una actriz con menos glamour, seguramente sería la deliciosa cabronaza que a todos nos gusta.

Para lograr esta pirueta de restar maldad a una villana icónica sin tener que renunciar a sus momentos estelares, la guionista Linda Woolverton hace lo único que puede hacer: saltarse la historia original a la torera. Eso, de nuevo, no es necesariamente malo (e incluso propicia un giro sorprendente en la resolución del relato) pero elimina algunos de los elementos más recordados de la historia original; baste con decir que la bella durmiente, en esta versión, a lo mucho que llega es a echarse una siestecilla. Y sin babilla ni nada.

El reparto hace lo que puede. Y puede más bien poco, en especial Sharlto Copley, que no acaba de ser muy convincente como rey demente, y Elle Fanning que, como princesa angelical, exagera tanto su sonrisa que llega aparecer idiota. Pero es que el director debutante, Robert Stromberg, proviene del campo de los efectos visuales, así que ya sabemos cuáles eran las prioridades de Disney cuando lo contrataron. Y, en ese sentido, todo es tan digitalmente deslumbrante y previsible como cabría esperar.

Puestas así las cosas, es lógico que lo mejor de la función Angelina Jolie, ayudada por una estupenda caracterización a cargo del mago del maquillaje Rick Baker. Pero, por muchas ganas y poses mayestáticas que le ponga, no puede con un guión lleno de agujeros: ¿por qué en la lucha final la protagonista pierde sus poderes sin explicación? ¿Qué lógica opera en las alas que porta Jolie, que reaparecen justo cuando a la guionista le viene bien? Y, sobre todo: si Maléfica es la bondadosa y dicharachera hada que nos pintan al principio... ¡¿por qué carajo se llama así?!

En suma, Maléfica resulta una cinta frustrante porque malgasta un activo tan importante como es un casting de ensueño. Tenían a la actriz, tenían la caracterización... ¡lástima que no tuvieran el resto de la película!