sábado, 26 de mayo de 2012

Dignidad por dinero

Se atribuye a Benjamin Franklin aquello de que "quien sacrifica su libertad por seguridad, no merece ninguna de las dos". En estos tiempos de crisis, yo me atrevería a añadirle una apostilla: "Tampoco merece ninguna de ambas quien sacrifique dignidad por dinero". Esa frasecilla tan pomposa me ha venido a la mente al pensar en todo el patético follón que se está montando alrededor del proyecto del magnate estadounidense Sheldon Adelson de construir Eurovegas en España.


Particularmente, me resulta bastante lamentable el espectáculo que están dando los gobiernos regionales de Madrid y Cataluña batallando por acoger este complejo. Y lo de mis queridos paisanos canarios sumándose a la puja sin que nadie los haya invitado... bueno, para eso me ha costado encontrar una adjetivo apropiado.

La excusa, por supuesto, es la de siempre: traerá dinero. Y sin duda creará empleo en el sector servicios y seguramente los macroconstructores de siempre sacarán tajada con las infraestructuras proyectadas (esto apesta a pelotazo...). Pero al final, los beneficios de todo el proyecto irán a parar a EE.UU. ¿No sería más racional que nuestros admirados administradores autonómicos se pelaran por crear una industria propia cuyos beneficios se quedaran y reinvirtieran en España?

Lo peor es que todos sabemos lo que implica un lugar como Eurovegas. Nos venderán el glamour del Rat Pack, Tom Jones y los espectáculos del Cirque du Soleil. Pero todos sabemos que en realidad es más acertado referirse a la ciudad del juego en los mismos términos que hiciera el sabio Obi Wan Kenobi para describir el puerto espacial de Mos Eisley en el planeta Tatoonie: "No encontrarás otro lugar tan lleno de maldad y vileza".

No tengo nada en contra del juego (soy esclavo de la Bonoloto semanal, qué me van a contar a mí...), pero me preocupa todo lo que hay alrededor: apuestas ilegales, trata de blancas, tráfico de drogas, robos, estafas, asesinatos. Vamos, justo lo que cabría esperar de una ciudad cuyo máximo valedor fue el mafioso Bugsy Siegel. Un dato anecdótico (pero significativo) es que sus productores decidieron que la serie "CSI" original transcurriera en Las Vegas, y no en otros entornos más cosmopolitas como Nueva York o Los Angeles, porque su laboratorio criminal es el segundo más activo de EE.UU. (solamente lo supera la central del FBI en Quantico, Virginia). Pues bien: eso es lo que se quieren traer  aquí.

A lo mejor exagero los peligros del proyecto, porque total, a la mafia ya la tenemos bien metidita por aquí, sólo que no nos hemos enterado (lo dice hasta Roberto Saviano, que de esto entiende algo). Pero, sinceramente, preferiría que en lugar de darse cachetones por convencer a un Mr. Marshall de la ludopatía, lo hicieran por atraer a otro centrado en proyectos más relacionadas con la tecnología o la I+D. Aunque claro, a lo mejor eso es mucho pedir en el país del "¡que inventen ellos!".